Las necesidades de refugio y seguridad siempre han estado presentes entre los humanos. De hecho, existen desde antes de que fuéramos humanos, y por lo tanto, la creatividad de nuestra especie se ha visto ligada a satisfacerlas. Más allá del refugio natural, la humanidad ha construido los propios, y así como para muchas actividades la fuerza humana no era suficiente, la ingeniería comenzó a desarrollar herramientas y maquinaria para optimizar el esfuerzo.
Desde la época antigua con el empleo de palancas, poleas y planos inclinados, pasando por las grandes máquinas de vapor durante la Revolución Industrial hasta la tecnología hidráulica y automatizada actual, la construcción ha sido el motor de grandes hitos arquitectónicos.