México ocupa la octava posición como productor de plástico en el mundo; sin embargo, es la misma producción de plástico, la que mantiene preocupados a gobiernos y ambientalistas.
El uso y desperdicio pasó de 1.38 millones de toneladas en 2001 a 4.58 millones en 2012, un aumento de 232.4 por ciento. Esta tendencia ha obligado a las industrias a repensar sus procesos de manufactura y la implementación de sistemas de lubricación y mantenimiento más eficientes para maquinaria de alto rendimiento.
Desafíos actuales
La industria plástica no solo enfrenta regulaciones ambientales estrictas, sino también la necesidad de optimizar sus líneas de producción mediante:
- Reducción de paros no programados.
- Uso de aditivos de alto desempeño.
- Gestión responsable de residuos industriales.